Historia de Aspen

BREVE HISTORIA DE LA ASOCIACION DE PENSIONADOS DEL FONDO DE JUBILACIONES Y PENSIONES DE LA ORGANIZACION DE ESTADOS AMERICANOS

(ASPEN)

Eloy Mestre

 El propósito de esta nota es dar a conocer la secuencia de eventos que llevaron a la creación de la Asociación de Pensionados del Fondo de Jubilaciones y Pensiones de la Organización de Estados Americanos (“ASPEN”).

En 1987, los señores Michael Zuntz y Mario Yuri se acercaron a la Comisión de Jubilaciones y Pensiones  (“la Comisión”) para pedir que la Asociación de Retirados de la OEA (AROAS) pudiera tener representación ante la Comisión. La Comisión declinó la solicitud por no considerar necesaria tal representación.

Alrededor de 1995, la OEA comenzó a cambiar sus prácticas de empleo, pasando del sistema de servicio de carrera y empleo a largo plazo al de empleo por contratos a término fijo; y, en 1999, la Secretaría General creó un nuevo programa de ahorros para el retiro de un reducido número de empleados contratados por un máximo de dos años, al término de los cuales dejarían la Organización. Sin embargo, después de un tiempo, este programa se expandió ampliamente y  se puso a disposición de todos los empleados con contratos, en forma generalizada. Pensando que estos cambios podrían eventualmente llegar a tener un impacto en el Fondo de Jubilaciones y Pensiones  (“el Fondo”),  comencé a considerar la importancia de tener un mecanismo que permitiera a los pensionados interactuar con la Comisión, en los temas que fueran de la incumbencia de éstos.

AROAS existía, pero su membresía estaba abierta a todo aquel que hubiera servido en la Organización por un mínimo de cinco años, fuera o  no pensionado. Además, AROAS no incluía a los cónyuges ni a los hijos beneficiarios de los pensionados, y en ese momento, tampoco incluía a los pensionados de otras instituciones afiliadas al  Plan de Jubilaciones y Pensiones (“el Plan”). Teniendo en cuenta esos hechos, examiné el tema con la señora Elba Kybal, presidenta de AROAS en el período 2002-2003, y sugerimos a la Junta Directiva de AROAS la idea de crear una posición de liason con el propósito de establecer un contacto directo con la Oficina del Fondo, para obtener información en materias que pudieran afectar los derechos de los pensionados.

La Junta Directiva de AROAS aprobó este concepto y la señora Kybal notificó a la Comisión la decisión de la Junta, solicitándole permiso para crear tal posición.

En su reunión del 17 de junio de 2003, la Comisión indicó que la creación de una posición de liason entre AROAS y la Oficina del Fondo era una decisión interna de AROAS que no requería la participación de la Comisión.

AROAS nombró entonces en la posición de liason con la Oficina del Fondo, a la señora Regina Arriaga, quien acababa de jubilar con pensión y estaba muy familiarizada con el Plan y el Fondo.

En la mencionada reunión del 17 de junio,  la Comisión indicó además que si bien era una buena idea informarse sobre temas referentes a los pensionados, éstos últimos estaban bien protegidos y no necesitaban participar en el trabajo de la Comisión, particularmente porque AROAS contaba entre sus miembros a muchos ex funcionarios que habían cesado todo contacto con el Fondo y por tanto no les incumbían los temas relacionados con pensiones. El Presidente de la Comisión, el Embajador Michael I. King sugirió que, en vista de la importancia creciente que tenían los pensionados del Fondo,  se siguiera explorando el tema para ver en que forma, los pensionados, como grupo, pudieran acceder de alguna forma  al trabajo de la Comisión. 

En el año 2004, una vez que me jubilé y opté por una pensión, el entonces presidente de AROAS, señor Domingo Acevedo, me pidió que reemplazara a la señora Regina Arriaga en el cargo de liason,  ya que ésta había expresado su deseo de dejar la posición por un tiempo.

Fue en ese contexto que, con el apoyo del señor Acevedo, asi como de la señora Eva Chesneau y señor Alfredo Fontes, (todos miembros de la Junta Directiva de AROAS), procedí a buscar y examinar alternativas con miembros de la Comisión.

La Comisión expresó que estaba dispuesta a considerar la participación de los pensionados en su trabajo, a través de un grupo que representara directamente los intereses de los pensionados y que fueran debidamente elegidos por éstos.

Tomando en cuenta esa estructura, a principios del 2006, invité a un grupo de pensionados para que pensáramos cómo hacerlo. Aunque contacté a bastantes pensionados, los que inicialmente aceptaron participar en este grupo exploratorio fueron: Regina Arriaga, Eva Chesneau, Hugo Galdames, Julio Fernandez, Manuel Metz, Bherta Peredo, Raúl Sanguinetti y Manuel Velasco.

Las deliberaciones de este grupo llevaron a la idea de establecer una asociación compuesta exclusivamente por pensionados del Fondo, con el muy limitado propósito de representar a los pensionados y sus intereses frente a la Comisión.    Al buscar un nombre para la asociación, uno de los miembros del grupo sugirió “ASPEN” (por Asociación de Pensionados”).

La Comisión aceptó esta idea, bajo el entendido que:

  1. ASPEN incluiría a los pensionados de todas las instituciones afiliadas al Plan;
  2. Todos los pensionados serían automáticamente miembros de ASPEN, incluyendo a los cónyuges e hijos que fueran beneficiarios de acuerdo con el Plan; y
  3. Los miembros del grupo que representaran a los pensionados serían elegidos directamente por éstos.

Con base en estos criterios, la Comisión aceptó que los representantes de ASPEN asistieran a  las reuniones de la Comisión como Observadores, con voz previa autorización del Presidente, pero sin voto.

El 24 de mayo de 2006, ASPEN celebró su Primera Asamblea  (la Asamblea Constituyente) y  aprobó sus Estatutos. 

En julio de 2006, Raúl Sanguinetti y yo, como Observadores de ASPEN debidamente elegidos, fuimos recibidos en el seno de la Comisión, la que tomó nota de los Estatutos de ASPEN.

Y, en enero de 2008, la Comisión identificó a ASPEN con el estatus de Observador ante la Comisión, en el Reglamento Codificado  del Plan de Jubilaciones y Pensiones de la OEA.

Desde entonces, la Comisión consistentemente ha reconocido  la valiosa contribución de ASPEN a su trabajo.